La norma fue aprobada finalmente por 193 diputados y rechazada por otros dos. Mientras, 137 parlamentarios del PP se abstuvieron. De este modo, el texto pasa ahora al Senado.
La norma, contempla una única notificación, en lugar de las tres actuales, y premia el pronto pago de los infractores con un descuento del 50% en el importe de las multas, por el actual 30%.
Además, fija una cuantía exacta de las multas, con 100 euros para las infracciones leves, 200 para las graves y 500 euros para las muy graves, si bien éstas podrán incrementarse hasta en un 30% atendiendo al "peligro potencial creado".
Si el conductor no paga ni alega en el plazo de 15 días, la sanción será firme en el plazo de un mes, y el dinero recaudado con las multas se destinará a la seguridad vial.
Por otro lado, el conductor con dos sanciones firmes graves no podrá renovar el permiso de circulación ni vender el vehículo y los agentes podrán inmovilizar el coche a quien no tenga el seguro obligatorio, lleve inhibidores de radar (para lo cual se prevé la multa más alta: 6.000 euros) o no haya pagado dos multas.
Por último, la ley reduce los casos de pérdida de puntos. Así, no se restarán puntos hasta los 151 kilómetros por hora en las autopistas o autovías con un sistema de velocidad variable de entrada a las grandes ciudades, como Barcelona.
Tampoco perderá puntos, aunque sí será multado, quien estacione o pare en el carril bus, la grúa no se llevará un vehículo aparcado en zona azul sin autorización, sólo se podrá pasar la ITV si está pagado el seguro obligatorio y no será necesario llevar la documentación en el coche, sino que bastará con tener los papeles en regla.